Palabras del Niño sabio de Camas

Artículo escrito por François Zumbiehl, socio de «Los de José y Juan» para el diario ABC.

La primera vez que vi torear a Paco Camino fue en Bayona, a finales de los años 50, y enseguida heredé el entusiasmo de mi madre por su figura y su toreo. Sin tener casi ningún conocimiento que me permitiese valorar su aportación, a mis ojos de chaval impactó esa tarde su empeño malhumorado, reflejado en su cara, para no dejarse ganar la partida por nadie, ni por el mismísimo Luis Miguel Dominguín. Pronto se convirtió en el ídolo de mi afición adolescente. Cuando, ya retirado, me permitió recoger sus reflexiones para mis libros, a pesar de su cordialidad y de la sencillez de su trato, me dejó una impresión muy fuerte y contrastada: en él se unían la claridad sobre su concepto del toreo, la certeza de sus dotes excepcionales para su oficio y su arte, y la lucidez a la hora de hacer el balance de su trayectoria. ¡De verdad, en todos los sentidos y en todas las circunstancias, el maestro habrá tenido una cabeza muy despierta! Como muestra aquí van algunas de sus declaraciones:

“La inteligencia delante del toro es de nacimiento. Se aprenden muchas cosas, pero eso no. Luego, creo que he sido muy precoz para las cosas; las he visto más pronto que otro cualquiera. Lo innato en el toreo es el valor, la cabeza, que no hay que perder en ningún momento, y esa sangre fría que permite hacer las cosas tranquilamente. Luego el oficio se va escribiendo a la par que vas toreando.

Siempre pensaba que lo que me gustaba más era llegar a ser un Antonio Ordóñez. Era mi ídolo y me hacía soñar despierto. Siendo novillero me preguntaba si era capaz de salir adelante o si me tenía que quedar donde estaba. Las primeras corridas fueron bastante fáciles, y entonces vi que lo tenía bien asumido y que iba a llegar a donde quería. Creo que en la plaza siempre he sido muy despierto. Me he fijado continuamente en el toro, no solamente en el mío. Cuando toreaba veía seis toros, las reacciones de cada uno en cada momento. He sido un torero completo con el capote, la muleta y la espada. Me ha faltado banderillear, pues soy muy torpe de piernas. Una gran faena se merece una gran estocada. Hay matadores brutos y otros finos, lo que demuestra que es un arte. Cuando Rafael Ortega mataba un toro era bellísimo, y también cuando lo hacían Ordóñez o El Viti. Ahí no se trata de técnica. La técnica sería ver morir y tirar para adelante.

En mi época no he visto nada más que a un torero templar con el capote: se llama Antonio Ordóñez. El temple es acomodarse a la embestida del toro, no es una cosa que se puede imponer o crear. Por otra parte, a mí siempre me gustaron más los toros crudos que los toros parados. Me siento más a gusto con el toro violento, áspero, porque ese toro, poniéndose en el sitio adecuado, embiste.

De verdad, El Cordobés era un monstruo. Tenía un carisma extraordinario. Hizo cosas nuevas, se arrimaba como un desesperado y era imposible poder con él en ese momento. A mí no me molestaba, porque era un torero totalmente distinto a mi corte. A mí me importaban más Ordóñez, El Viti, Puerta.

Yo empecé desde pequeño con la muleta siempre por delante. A mí me ha gustado hacer los pases enteros, y no medios pases con muleta atrasada. También he procurado torear con la izquierda, la muleta apoyada en la pierna izquierda y ésta adelantada; no como han hecho otros, que dicen que han toreado muy bien por naturales y que han tenido la muleta sobre la pierna derecha.

Aunque el púbico crea a veces que se le está engañando, un toro ligero de peso, y que por lo tanto tiene más movilidad, puede ocasionar más desgracias.  En el mes de agosto de aquellos años de 1961 y 1962, en el Sanatorio de Toreros estaba prácticamente agotado el papel. Mi peor cogida fue la última que tuve en Aranjuez, por la pierna. Tardé ocho meses en recuperar. Fue tan fuerte que la gente pensó que para mí se había acabado el toreo. Por esa misma razón decidí torear tres años más, para que viesen que no me daba miedo: “Se van a creer que me he rajado ¡;ni hablar! Sigo toreando.”

Lección de vida y de toreo, por el Niño sabio de Camas, el maestro Paco Camino, para  hoy y para siempre.

Toros en Cuba, ¿por qué desaparecieron?

Gallito rumbo a América. Año 1919

Hoy publicamos este interesante y completo estudio de José Luis Rodríguez Peral, socio de «Los de José y Juan», sobre la historia de la tauromaquia en Cuba, centrándose en las causas de su prohibición y posterior desaparición. Establecer hipótesis sobre la existencia de la afición taurina cubana y su comportamiento desde la prohibición de las corridas hasta la actualidad es el objetivo de este trabajo. Para ello se han realizado comparaciones con la evolución de la afición taurina en España y con la incorporación como propia de la tauromaquia en Francia.

Rodriguez Peral establece aquí una serie de conclusiones que tratan de explicar la prohibición, hasta hoy definitiva, de las corridas de toros en Cuba.

Leer el texto completo.

Premio literario taurino Paloma González del Valle (2023)

El Premio Paloma González del Valle, promovido y organizado por la Peña Los de José y Juan, ha sido fallado el 5 de octubre de 2023.

22 obras – novelas y ensayos – publicadas entre 2020 y 2022, se han presentado a esta primera edición del Premio.

Han sido seleccionadas como finalistas y propuestas a la votación del conjunto de los socios de la Peña, las tres obras siguientes:

  • Beatriz Badorrey Martín, Taurinismo/Antitaurinismo; un debate histórico, ed. Cátedra, 2022, 413p.
  • Domingo Delgado de la Cámara, La otra vida de Joselito, ed. Modus Operandi, 2021, 303p.;
  • Julio Fernández Sanz, Descubriendo al toro de lidia– Auditoría de la corrida de toros a través de sus útiles, ed. Satine, 2021, 311p.

El libro de Domingo Delgado de la Cámara, La otra vida de Joselito ha obtenido la mayoría de los votantes. Se ha destacado en el relato de esta obra el excelente acoplamiento de la ficción con la realidad histórica, y el repaso muy convincente de la evolución del toreo y de la tauromaquia en general, desde los tiempos de Joselito y Belmonte, con comentarios originales, amenos y bien escritos.

De conformidad al reglamento del Premio, la obra de Domingo Delgado de la Cámara, La otra vida de Joselito, queda galardonada con el Premio literario taurino Paloma González del Valle, en su edición de 2023.

la afición en marcha

El próximo lunes 15 de febrero a las 19:00 horas (CET) tendrá lugar la tercera mesa redonda del LXIV Ciclo de Conferencias de la Peña Taurina «Los de José y Juan».
La conferencia se podrá seguir en directo a través del siguiente enlace:
ID de reunión: 867 1857 8143
Código de acceso: 518409

Los derechos de la afición

El próximo lunes 8 de febrero a las 19:00 horas (hora de Madrid) tendrá lugar la segunda mesa redonda del LXIV  Ciclo de Conferencias de la Peña Taurina «Los de José y Juan».
La conferencia se podrá seguir en directo a través del siguiente enlace:
ID de la reunión 835 8083 5898
Código de acceso 917423

AGRADECIMIENTO A JÉRÔME PRADET

La Peña Taurina “Los de José y Juan” acordó en su Asamblea del pasado 16 de noviembre de 2020, agradecer públicamente al artista francés Jérôme Pradet, la realización del logo del Centenario Joselito y su puesta a disposición de todos los aficionados, para su uso no venal, en cualquier actividad relacionada con la conmemoración de dicho centenario.

El logo, de bello diseño, significó un impulso importante en la difusión de dicho Centenario y fue utilizado, como signo o label de adhesión, tanto en los carteles de las primeras corridas de la temporada, aunque no llegaran a celebrarse como el caso de Las Ventas o las Fallas, como en numerosos actos organizados por aficionados, peñas taurinas, así como en diversos perfiles de redes sociales.

El Centenario Joselito, truncado, como tantas otras iniciativas y actividades, por el maldito coronavirus, ha reivindicado con éxito la figura de José Gómez Ortega “Gallito” como artífice del toreo moderno e impulsor de importantes iniciativas, que han contribuido al mantenimiento de las corridas de toros hasta nuestros días.

 

EL PACTO DE LA ESTRECHA

Un artículo escrito por Juan Salazar, socio de «Los de José y Juan» para la revista TOROS.

En Madrid hay numerosos enclaves que recuerdan a Joselito: las casas próximas a la plaza de Oriente en las que vivió, los establecimientos hoteleros en los que se alojó (el Hotel Palace, el Hotel Roma, el Hotel Inglés), los cafés y restaurantes que frecuentaba (Lhardy, el Bilbaíno) e incluso los lugares de encuentro de los gallistas (Café Suizo, la tienda del Alfombrista); estos espacios dejan rastro de la estancia del gran José en la ciudad.

Pero hay un enclave, más recóndito y menos conocido, que tiene una notable relevancia en la vida del rey de los toreros y, por qué no decirlo, en su triste final. Me estoy refiriendo al restaurante en el que tuvo lugar el famoso “pacto de La Estrecha”, acuerdo del cronista Gregorio Corrochano y Gallito, por el que firmaron las paces y se convino la participación del gelveño en la corrida del 16 de mayo en Talavera. Las desavenencias entre ambos habían ido incrementándose en los últimos tiempos; el motivo parece que fue la decisión del torero de apoyar la construcción de un coso monumental en Sevilla, ciudad en la que la Real Maestranza ya disponía de una plaza que desde el siglo XVIII ofrecía festejos, y así lo sigue haciendo, para deleite de todos.

Las plazas monumentales fueron un proyecto en el que José invirtió sus energías. La idea de erigir plazas con mayor cabida suponía un negocio para todos, entre ellos los propios espectadores con menos recursos, que desde localidades más altas podían disfrutar del espectáculo. Como dice Fidel Carrasco, co-autor de dos magníficos libros sobre ese proyecto, “gracias a José y su apoyo a la construcción de un coso de estas características en Madrid,  en nuestra época estudiantil, mi hermano y yo pudimos permitirnos pagar un abono y hacernos aficionados en Las Ventas”.

Evidentemente la Maestranza no veía con buenos ojos que otra plaza amenazara con hacerle la competencia, por lo que desplegó toda su artillería. Torcuato Luca de Tena, propietario fundador del madrileño diario ABC, en el que Gregorio Corrochano ejercía la crítica taurina, había nacido en Sevilla y estaba muy vinculado a la Real Maestranza, llegando su hijo Juan Ignacio a ser nombrado Maestrante años después. En esos tiempos los comentarios del cronista contra José, en el citado periódico, eran ácidos y duros, muy duros, ¿estaban condicionados por su empleo en el ABC?

El punto de mayor tensión llegó cuando el 11 de octubre de 1919, en un artículo titulado “El Patio de la Casa de Gallito” Corrochano hablaba del apeadero de “Los Merinales” comentando:

«Recientemente, en este viaje a Sevilla, fui a ver encerrar una corrida a Los Merinales. Llamó mi atención un cajón lleno de ventanitas y compuertas diestramente colocadas. Yo había visto cajones de estos en algunos cortijos, utilizarles para curar a los toros, heridos. Nunca sospeché que tuviera otra aplicación. Pues la tiene, respetable público. Con gran asombro, y no diré indignación, porque estas cosas no son para indignarse, me enteré que en aquel cajón cortaban los pitones a los toros cuando el representante de las Empresas sospechaba que los cuernos tenían unos centímetros más de los que convenían a las intereses de su amo el torero».

Ese texto provocador, en un artículo en el que el protagonista era José, resultaba una verdadera afrenta. A José, dada su integridad y compromiso con la Fiesta, seguro que le repugnaría la velada acusación.

Joselito e Ignacio Sánchez-Mejías

Se cuenta que fue Ignacio Sánchez Mejías quien arregló el encuentro entre Corrochano y José para firmar las paces, y si así fue, tuvo sus motivos ya que, en definitiva, parece que una indiscreción del propio Ignacio resultó la causante de estos artículos demoledores titulados “El Patio de la Casa de Gallito”. Por lo visto, una tarde, Joselito estuvo hablando con su cuñado, y este le comentó que pensaba torear en la Maestranza, plaza afín a Belmonte en esos años de enfrentamiento entre cosos sevillanos. “¿En la Maestranza?, pero si eso es el “Patio de la casa de Belmonte”, respondió José.

Esa expresión tan concreta se produjo en un diálogo con Ignacio y cuando meses después Joselito leyó los artículos de Corrochano titulados “El Patio de la casa de Joselito”, evidentemente dedujo que la filtración sólo podía venir del marido de su hermana Lola.

“La Estrecha” era un restaurante recién inaugurado por la familia Redruello. Las circunstancias sobre la fundación del mismo las cuenta un descendiente y afamado chef, Nino Redruello, que entre otros locales tiene, en la actualidad, uno conocido por «La Ancha».

«Mi bisabuelo era ganadero transhumante en Asturias y dejó una braña para venirse a Madrid. En la calle Mayor montó una taberna de chatos de vinos que llamó “La Estrecha” ya que eran tiempos en los que en Madrid se pagaban impuestos por metros de fachada, con lo que los locales eran angostos. Luego, en la generación de mi abuelo, abrieron otros establecimientos y hubo una disputa familiar, por lo que mi abuelo decidió seguir con el negocio denominándolo “La Ancha”».

De esta forma, en 1919, Benigno Redruello abrió el local de «La Estrecha» en la calle de los Madrazo, actual número 12, prácticamente enfrente de la casa en la que había nacido el hermano de José,  Rafael, «el Divino Calvo». En poco tiempo el lugar se convirtió en un espacio de gran concurrencia.

En la actualidad una puerta negra, que pasa desapercibida, deja testimonio de que en su  interior José y Corrochano se reunieron, hablaron, acercaron posturas y firmaron las paces cuyas consecuencias fueron terribles para el toreo.

Juan Salazar Larraz, socio de la Peña Taurina «Los de José y Juan», es madrileño. Licenciado en Farmacia y MBA por el Instituto de Empresa, ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito de la Consultoría y de los Recursos Humanos.  Aficionado por vía paterna, es abonado a la Plaza de Las ventas y habitual de los tendidos así en las ferias como en los domingos de cemento y turistas. Es autor del libro de recuerdos taurinos “Remembranzas Imaginarias; Madrid Museo Taurino Abierto”.