SALTILLO Y VALDELLÁN EN EL AULA DE TAUROMAQUIA DEL CEU

El brillante espectáculo del Desafío ganadero del 9 de septiembre en Las Ventas, en el que participaron las ganaderías de Saltillo y Valdellán, tuvo su continuidad, el jueves 18 de octubre, en la Sesión inaugural del XVIII Curso del Aula de Tauromaquia del CEU, que desde su inicio dirige el erudito aficionado Rafael Cabrera Bonet.

El propietario de la ganadería de Saltillo, José Joaquín Moreno Silva y el representante de Valdellán, Jesús M. Martínez Pinilla, comentaron algunos detalles de la corrida para los numerosos aficionados que se congregaron en esta sesión inaugural.

De Izquierda a derecha: Rafael Cabrera Bonet, Jesús M. Martínez Pinilla, José Joaquín Moreno Silva y Andrés de Miguel.

Con su vehemente naturalidad, José Joaquín Moreno Silva defendió a sus toros, especialmente el bravo Horquitillo, del que se quejó de la lidia en la suerte de varas por la abstención en la misma de Venegas y también al interesante Ruidón, de una familia ganadera muy asentada y brava. Este año se cumple el centenario de la propiedad del hierro de Saltillo en manos de su familia desde la compra por su abuelo Félix Moreno Ardanuy.

Jesús M. Martínez Pinilla se mostró muy satisfecho de su presentación en Las Ventas con el bello y bravo Navarro a quien el gran toreo del que hizo gala Fernando Robleño, contribuyó a realzar su bravura. También habló del interés de Montañés, el último toro de la corrida. En un tiempo muy corto, pues la ganadería se formó en 2002, llegar a conseguir este triunfo entre los aficionados en la Plaza de Las Ventas, es un gran logro del que se sienten orgullosos.

El inusual saludo de los dos mayorales al acabar la corrida para responder a los aplausos de los aficionados fue la imagen de una gran corrida de esta temporada, pues estas ganaderías que gozan más del favor de los aficionados que del público, deben dar el salto a esa consideración de corridas interesantes pues buscan el espectáculo completo de la lidia en los tres tercios. Quizá la continuidad del bombo para el sorteo de los matadores pueda mejorar su valoración.

Los dos mayorales saludando.

La Peña Taurina “Los de José y Juan” a la que pertenece José Joaquín Moreno Silva, colaboró en la organización de esta sesión inaugural, en la que participó su presidente, Andrés de Miguel, como muestra de su decidido apoyo a las manifestaciones culturales de la Tauromaquia, siempre importantes y necesarias y especialmente en estos momentos de polarización social acerca de su papel.

GONZALO SANTONJA JURADO DE LA FERIA TAURINA DE ACHO EL SEÑOR DE LOS MILAGROS.

El actual Director del Instituto Castellano Leonés de la Lengua, Gonzalo Santonja, socio de la Peña Taurina “Los de José y Juan”, ha sido nombrado jurado de la feria taurina, que se celebra anualmente en la plaza de Acho en Lima, El Señor de los Milagros.

Es la feria más prestigiosa del Perú, donde hay más de 300 plazas de toros y se celebran más de 700 festejos al año.

El jurado otorga los preciados Escapularios de Oro y Plata, al mejor torero y mejor toro de la feria, que este año 2018 tendrá lugar todos los domingos entre el 28 de octubre y el 2 de diciembre.

Gonzalo Santonja es el primer español que recibe ese nombramiento que es una distinción a su afición, a su capacidad y conocimiento, y a su dedicación a la defensa de la tauromaquia.

Deseamos que salga una buena feria, especialmente ahora que el Perú cuenta con un gran ambiente taurino y con la figura del momento, el joven Andrés Roca Rey, y que el buen hacer de Gonzalo Santonja, en una tierra tan unida a los toreros que dan nombre a nuestra Peña Taurina, colabore en una acertada decisión. Enhorabuena y suerte.

Primera corrida de la Feria del Señor de los Milagros 2017, plaza de Acho (Foto: Tauromaquias.com)

Gonzalo Santonja Gómez-Agero es catedrático de Literatura Española en la Universidad Complutense (2004), director de la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. Pertenece a Academia Norteamericana de la lengua Española (ANLE) y Academia Argentina de Letras, es Hijo Predilecto de Béjar (Salamanca), Honorary Fellow in Writing por la Universidad de Iowa (USA), Profesor Honorario de la Universidad Ricardo Palma (Lima, Perú), dirige desde 2010 el Foro Internacional de Filología de la Feria del Libro de Guadalajara (México) y, entre otras distinciones, es Premio Nacional de Literatura (Ensayo) y Premio Castilla y León de las Letras.

 

EL BULO COMPARTIDO. LOS ESCUDOS DE LA FACHADA DE LAS VENTAS

Artículo escrito por Juan Salazar. 

Resulta muy habitual que una idea que no responde a la verdad, a fuerza de ser repetida, se acabe convirtiendo en un concepto compartido y asumido por todos.

Nuestra querida Plaza de Toros de Las Ventas no podía ser una excepción a este tipo de gazapos, hasta el punto que la propia página web en el apartado referido a su arquitectura afirma lo siguiente:

La fachada de la Plaza es de ladrillo visto con decoraciones de cerámica vidriada que representan los escudos de todas las provincias españolas. Como curiosidad, sabemos que el escudo de Córdoba aparece representado en dos ocasiones y que del actual conjunto de provincias españolas solo faltan Ceuta y Melilla que en el momento de su construcción solo eran un protectorado español.

Esta frase, es compartida de forma generalizada por los aficionados.

Bueno, pues me temo que en estas afirmaciones hay multitud de inexactitudes. Vamos por partes.

  1. “…los escudos de … las provincias españolas”

Los escudos no son los representativos de las provincias sino de las capitales de provincia. Es decir, el escudo que aparece es el de Pamplona, San Sebastián o Bilbao, no el de Navarra, Guipúzcoa o Vizcaya.

Pamplona
Lérida
  1. “… y que del actual conjunto de provincias españolas solo faltan Ceuta y Melilla”

Es incorrecto. De entrada hay 47 escudos y a la fecha actual, además de las dos ciudades autónomas, existen 50 provincias con lo que las cifras no cuadran. Hay siete capitales no representadas y son: Las Palmas, Santander, Soria, Tarragona, Teruel, Valladolid y Vitoria

  1. “…el escudo de Córdoba aparece representado en dos ocasiones”

La afirmación es correcta pero incompleta. Hay tres capitales de provincia cuyo escudo está repetido: Huelva, Málaga y Córdoba.

  1. Existe un “error por omisión”, ya que no se indica que existe un escudo que no corresponde a ninguna provincia ni capital de provincia. Se trata del escudo de Ronda.

De esta forma las cifras cuadrarían:

  • 47 escudos, de los que 43 corresponden a capitales de provincia, tres están repetidos y uno es el de Ronda.
  • Hay siete capitales de provincia no representadas.
Ronda
San Sebastián

Finalmente, aunque tenga una importancia menor, aclarar lo que erróneamente escuché a dos aficionadas el otro día al salir del festejo, en el sentido de que algún toponímico figuraba “castellanizado” y algún otro no, lo cual es incorrecto. Los nombres de las capitales aparecen en su versión castellana por lo que Gerona y Lérida, aparecen como tal, no como Girona o Lleida.

Juan Salazar socio de la Peña Taurina “Los de José y Juan”, es madrileño. Licenciado en Farmacia y MBA por el Instituto de Empresa, ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito de la Consultoría y de los Recursos Humanos.  Aficionado por vía paterna, es abonado a la Plaza de Las ventas y habitual de los tendidos así en las ferias como en los domingos de cemento y turistas. Es autor del libro de recuerdos taurinos “Remembranzas Imaginarias; Madrid Museo Taurino Abierto”.

 

 

Toros y cine.

Artículo escrito por Andrés Amorós.

Una corrida de toros posee una evidente plasticidad, “entra por los ojos”. Es lo que han reflejado muchos poetas, como Manuel Machado, que resume así el espectáculo:

“La hermosa fiesta bravía
de terror y de alegría
de este viejo pueblo fiero…
¡Oro, seda, sangre y sol!”
Y su melancólico declinar, al final de la tarde:
“… Y terminada
la fiesta de oro y rojo, a la mirada
queda un solo eco
de amarillo seco
y sangre cuajada”.

Eso implica, a la vez, un claro riesgo: que la película se quede en lo más espectacular y externo de los toros, sin profundizar en el arte, el rito o la tragedia.
Como son tan amplios los mundos de la Tauromaquia y del cine, será útil recordar una docena de géneros cinematográficos que se han acercado a la Fiesta.

1. Los orígenes


Ya en 1896, un operador de los hermanos Lumière, Albert Promio, filmó la “Arrivée des toréadors”.
En España, en 1918, Rafael Salvador obtuvo éxito con “La España trágica”, en la que aparece una corrida de toros. Al año siguiente, en el folletín “Los arlequines de seda y oro” aparece una corrida con El Gallo, Joselito, Belmonte y Gaona.

Hace poco, la Filmoteca Española ha recuperado una interesantísima película, “Viva Madrid que es mi pueblo” (1928), producida y protagonizada por el gran Marcial Lalanda: la única oportunidad para ver cómo toreaba este diestro, al que un pasodoble consagró como “el más grande”.

2. El documental


El cine sirve, efectivamente, para permitirnos disfrutar con el arte de grandes toreros. En este sentido, se lleva la palma la estupenda “Tarde de toros” (1956), de Ladislao Vadja, un testimonio único para conocer el estilo artístico de dos genios, Domingo Ortega y Antonio Bienvenida.

En otro terreno, “Torerillos 61” , de Basilio Martín Patino (el autor de la extraordinaria “Canciones para después de una guerra”) permite ver lo que era la dura lucha de los maletillas. Un caso singular es el corto francés “La corrida fantastique”, premiado en Cannes, que cambia la visión habitual de un festejo taurino gracias a la cámara lenta y a la música de órgano.

3. El docudrama

Utiliza esta técnica el cámara Teo Escamilla en su muy interesante testimonio sobre la Escuela de Tauromaquia de Madrid (ahora perseguida por la sectaria alcaldesa Carmena), “Tú solo”. Queda claro que no es el hambre lo único que empuja a los jóvenes a torear.

4. La vanguardia

Un curiosísimo ejemplo de las vanguardias estéticas españolas es el corto “Esencia de verbena”, de Ernesto Giménez Caballero, en la que el gran escritor Ramón Gómez de la Serna, en una barraca de feria, estoquea ceremoniosamente un toro de cartón.

5. Genios del cine


También se han asomado al mundo taurino algunos de los más grandes genio del cine. Después de “El acorazado Potemkin” y de “Iván el Terrible”, el ruso Eisenstein rodó “¡Que viva México!” (en otro montaje, titulada “Tempestad sobre México”), que incluye un episodio de gran plasticidad sobre la Fiesta. En 1944, Abel Gance inició el rodaje de una película sobre Manolete, que no completó.“El genio” Orson Welles presumía – a mí mismo me lo contó – de haber actuado como novillero, por Andalucía. No he podido comprobar si era verdad o una más de sus fantásticas mentiras (“Fake” es el título de una de sus películas). Para la televisión rodó una serie de escenas taurinas, que él iba comentando, en inglés, desde una barrera de Las Ventas.

6. La psicología


En la magnífica “Torero” (1955), de Carlos Velo, se muestran los temores y contradicciones del mejicano Luis Procuna. Un estremecedor testimonio de la vejez de un artista, Nicanor Villalta, se ofrece en “Juguetes rotos” (1966), de Manuel Summer.

7. Dramas


Henry King lleva al cine la novela de Hemingway “The Sun Also Rises” (“Fiesta”, 1957). El italiano Francesco Rossi rueda, con el torero Miguelín, “El momento de la verdad” (1965): un título que aplicamos a la suerte de matar y que vale también como símbolo de toda la Fiesta.

8. Lo social


En los años cincuenta, cuando tenía gran fuerza la literatura social, ése es el enfoque con el que se acerca a los toros Ángel Maria de Lera, con su novela “Los clarines del miedo”, llevada a la pantalla por Antonio Román. Una denuncia más descarnada es la de “A las cinco de la tarde” (1960), de Juan Antonio Bardem, basada en el drama “La cornada”, de Alfonso Sastre.

9. Biografías noveladas


Muchas películas han aprovechado la enorme popularidad de algunos toreros, que hacen su propio papel en una historia novelada: así, Chamaco, en “El traje de oro” (1959); El Cordobés, en “Aprendiendo a morir” (1962); Palomo Linares, en “Solos los dos” (1968)…

10. Cuatro obras literarias populares


Se han llevado varias veces al cine popularísimas novelas. Así, “Sangre y arena”, del valenciano Vicente Blasco Ibáñez: la primera vez, por su propio autor (1916). La segunda, por Fred Niblo (1922), con el mítico galán Rodolfo Valentino. La tercera, excelente, por Rouben Mamoulian (1941),con Tyrone Power. La cuarta, más efectista, por José María Elorrieta (1989), con la estrella Sharon Stone.

También ha tenido varias versiones “Currito de la Cruz”, del novelista gallego Alejandro Perez Lugín. La primera, por su autor (1925). La segunda, por Fernando Delgado (1935). La tercera, por Luis Lucia (1958), interesantísima, por permitirnos apreciar el estilo de Pepín Martín Vázquez, un gran torero, hoy revalorizado por la devoción de Morante de la Puebla. La cuarta, por Rafael Gil (1965), con El Pireo.


Más folletinesca es “El niño de las Monjas”, que llevaron a la pantalla el fotógrafo Calvache (1925), con Eladio Amorós; José Buschs (1928), con El Estudiante; Julio Villarreal (1944), en México, con Luis Procuna; Ignacio F. Iquino (1958), con Enrique Vera.

Todavía más versiones cinematográficas ha tenido el mito de “Carmen”, desde la italiana de Giovanni Doria (1914); el espectacularísimo Cecil B. de Mille (1915); el genio de la comedia Lubitsch (1918); Jacques Feyder (1928), con la cupletista Raquel Meller; Florián Rey, “Carmen la de Triana” (1938), con la extraordinaria cantante Imperio Argentina; Cristian Jacques (142); el argentino Tulio Demicheli, “Carmen la de Ronda” (1959), con Sarita Montiel, popularísima después de “El último cuplé”; el italiano Francesco Rossi, “Carmen de Bizet”(1983), rodada en Ronda, más fiel a la ópera (1983); Carlos Saura (1983). Y, llevándola al mundo del “espiritual” negro, “Carmen Jones”, con Dorothy Dandridge.

11. El humor


Muchos grandes cómicos han parodiado el mundo de las corridas de toros. Así, Max Linder (1912), Chaplin (1915), Stan Laurel y Oliver Hardy (la primera pareja llamada, en España, El Gordo y el Flaco), Totó y el mejicano Cantinflas, gran aficionado y torero práctico.

12. Rarezas


Incluyo aquí algunas películas que se salen de los géneros habituales, como la rusa ”Sombrero”, de Tamara Lisitsian. Podemos ver a Pablo Picasso trazando con increíble facilidad algunas escenas taurinas en el extraordinario documental “Mystère Picasso”, de H.G.Clouzot (famoso por “Las diabólicas”).

Muy singular y atractiva es “Yo he visto la muerte· (1965), de José María Forqué, en varios episodios. En uno de ellos, Luis Miguel Dominguín, en una barraca de feria, asiste a la evocación de la tragedia de Manolete, que él mismo había vivido.

En su guion intervino mi amigo Jaime Armiñán, buen escritor y excelente aficionado, formado en casa de los Bienvenida. Esa experiencia la trasladó a su gran serie de televisión “Juncal”, con una magnífica interpretación de Paco Rabal.

Concluyo ya. Suele decirse que no hay buenas películas de toros. Esta pesada enumeración sirve, creo, para desmontar ese tópico: existen muchas películas taurinas; bastantes de ellas, poseen notable interés. Para los enamorados de la Fiesta, es algo muy atractivo; para los cinéfilos, todo un capítulo de la historia del cine del que no se puede prescindir.

El autor: Andrés Amorós Guardiola, socio de la Peña Taurina “Los de José y Juan”, es doctor en Filología Románica y catedrático de Literatura Española en la Universidad Complutense de Madrid.  Ha publicado obras relevantes sobre la tauromaquia y actualmente ejerce la crítica taurina en el diario ABC de Madrid. Entre sus galardones destacan el Premio Nacional de Ensayo, el Premio Nacional de la Crítica Literaria, el Premio Fastenrath de la Real Academia Española y el Premio José María de Cossío.

¿Y por qué no sortear los toreros?

Artículo escrito por Andrés de Miguel.

Como serpiente de verano, o por mejor decir, como conversación de invierno sin toros, sale con frecuencia la idea de que las ferias serían más interesantes si se sortearan todas las corridas previstas entre todos los toreros contratados.

Esta idea, que ya llega a ser recurrente, creo que tiene su origen en las tertulias de los amigos de “El Albero Luminoso”, en sus largas noches tras las corridas de las ferias de San Isidro de los primeros años 90.

ALBERO LUMINOSO
Portada de El Albero Luminoso diseñada por Javier Págola sobre una foto de José Gómez Ortega “Gallito” realizada por Mateo.

“El Albero Luminoso” fue un proyecto en el que participaron entre otros, José Ramón Márquez, Sergio Ariza, Pepe Campos, Ramón Rueda, Miguel Ángel Cuadrado y yo mismo, con la idea de editar una bella revista taurina por y para aficionados. Objetivo que si bien no se consiguió, sí proporcionó buenas horas de conversaciones e ideas.

La idea del sorteo fue una de las que se barajaron, más como broma que como propuesta y de ella quedó constancia en un artículo que publiqué en el periódico DIARIO 16, en la edición del 12 de mayo de 1994, en la que se decía:

0004
Artículo publicado en DIARIO 16 el 12 de mayo de 1994.

“La idea del sorteo, que Mazzantini impuso para que Guerrita no eligiera los toros que le correspondían, va a acabar por abrirse camino, más allá de la boutade, para decidir los carteles de la feria. El asunto es sencillo. Se eligen las ganaderías, se contratan los toreros y a continuación se sortea a qué toreros les toca con qué toros. Más de una sorpresa nos íbamos a llevar y el escalafón taurino, que tantas veces sale maltrecho de San Isidro, iba a tener una oportunidad de componerse, dejando que el azar, por otra parte tan importante en los toros, jugara su papel.

Sinceramente, es difícil que el puro azar confeccionara los carteles peor que la empresa y con un sorteo aleatorio, la racionalidad avanzaría en la brillante fiesta de los toros”.

Hasta ahora la idea no se ha abierto paso pero, ¿cuajará la iniciativa de Simón Casas tras la próxima feria de Otoño?

Andrés de Miguel es sociólogo, crítico taurino y presidente provisional de la peña “Los de José y Juan”.